
Entrega
Ah, como quisiera:
subir a tus montañas del placer,
recorrer tus praderas escondidas
y, en el universo de tus ojos
sembrarte de brillos eternos
para así apreciarlos
por el resto de mi vida.
Hacer de esta vida
una sinfonía
en que los sones y compases
nos den sólo alegría.
Por el renacer del amor
día sobre día,
hora sobre hora
segundo sobre segundo
m entregaré a ti …
Vida mía.
Ah, como quisiera:
subir a tus montañas del placer,
recorrer tus praderas escondidas
y, en el universo de tus ojos
sembrarte de brillos eternos
para así apreciarlos
por el resto de mi vida.
Hacer de esta vida
una sinfonía
en que los sones y compases
nos den sólo alegría.
Por el renacer del amor
día sobre día,
hora sobre hora
segundo sobre segundo
m entregaré a ti …
Vida mía.
Alfred Asís
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